Perotti por un lado y ¿Del Sel por el otro?

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El gobernador Omar Perotti tiene un casillero puesto en las elecciones de 2023. Es una suerte de lógica en Santa Fe. El mandatario continúa su carrera como cabeza de lista a Diputados con el ánimo futuro de presidir la Cámara baja. Lo lograron los socialistas Antonio Bonfatti y Miguel Lifschitz y no sería extraño que lo intente el rafaelino. Al menos, es la suposición natural de toda la política vernácula. Ahora bien, enfrentar a un mandatario en funciones no es para cualquiera. De ahí que el no peronismo provincial piense recetas; de ahí que la figura de Miguel Del Sel, pese a su negativa, vuelva al ruedo a cada rato.

Tanto Bonfatti como Lifschitz ganaron con holgura la elección legislativa mientras se encontraban al frente de la Casa Gris. Quedar al frente de Diputados significa mantener poder. Poder significa caja, relaciones e ilusión de futuro. Perotti lo sabe, como también sabe que primero se votará en Santa Fe y unos días después se cerrarán listas para la contienda nacional. Es futurología, falta mucho, es verdad. Pero el rafaelino puede primero asegurar el pago y luego, si le da el piné, explorar la grande.

En Santa Fe, el que gana la Boleta Única se queda automáticamente con 28 de las 50 bancas en disputa. El dedazo del gobernador para armar esa lista cotiza en alza. Primero yo y después yo, así se arma esa nómina. Lifschitz, por ejemplo, le dio lugares a casi todo su gabinete. Perotti, si juega, no se diferenciaría demasiado. Por su excesivo juego individual, sobre todo.

 

Por más que no deslumbre su gestión, por más que la paz y el orden no llegó a la provincia, Perotti no dejará de correr con ventaja en la categoría. Entonces, ante ese escenario, la oposición tiene dos opciones. O la deja pasar, prácticamente como ocurrió durante los años de socialismo, o buscar un rival que emparde, que la pelee.

 

Algo de eso hoy en el operativo Del Sel, que el PRO retomó en los últimos días. Se parte de la premisa que el Midachi le puede ganar al rafaelino. Por nivel de conocimiento casi total, porque fue candidato a gobernador en dos oportunidades y porque está validado por el trío nacional compuesto por Mauricio Macri, Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich.

 

Pero Del Sel no se come ninguna. Sabe que, poco o mucho, tiene potencia electoral, y ese es el motivo por el que lo buscan. Alejado de la política en los últimos tiempos, se refugió en los negocios del agro y disfruta cuando, de vez en cuando, lo usan de consultor y consejero. Pero siente que pagó cara su incursión en la política ¿la abandonó? Para nada, pero es muy cauteloso.

 

Por ese motivo, le dijo a Gabriela Albanesi en Letra P que no se ve como candidato. En concreto, de arranque nadie tiene en el PRO la imagen y conocimiento que profesa Del Sel. Y el PRO no puede permitirse correr de atrás del radicalismo en una provincia como Santa Fe. O al menos no tan de atrás.

 

Del Sel es operado políticamente hoy por Raúl “Oreja” Fernández, exdiputado y exmánager de Midachi. Cercano a la exdiputada nacional Gisela Scaglia, Fernández orbita cerca del UCR Maximiliano Pullaro, ya lanzado a la gobernación. El exministro de Seguridad pronostica, incluso: “Del Sel va a jugar conmigo”. Se verá.

 

La otra figura que tiene talla como para enfrentar a Perotti es el propio Bonfatti. Al exgobernador algunos lo sindicaban como candidato a diputado provincial de Pullaro, pero el propio radical desmiente que la haya hecho la oferta. Pese a haber perdido en 2019, Bonfatti, de muy buena relación con el intendente de Rosario Pablo Javkin, tiene un nivel de conocimiento envidiable y podría, a priori, competirle al gobernador. Una asignatura que no es para cualquiera.

 
Fuente: Letra P, sobre una nota de Pablo FORNERO

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