A pedir del peronismo

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Juntos por el Cambio, la alianza en formación entre radicales, juecista, el PRO y otros partidos minoritarios, se prepara para una larga disputa interna que no tiene fecha de resolución, con un calendario atado a la convocatoria de elecciones provinciales que haga el año próximo Juan Schiaretti –y Martín Llaryora, en caso que los comicios municipales vayan separados de los provinciales–.

Mientras Luis Juez y Rodrigo de Loredo comienzan a medirse de cara a esta contienda, hay algunas definiciones políticas tomadas, tanto en la coalición como en ambos precandidatos. Pero también hay puntos de discusión que se tensarán más con el correr de los días.

Primera definición: no habrá una contienda con partidos encolumnados, sino un esquema de alianzas tribales, similar a lo que ocurrió en 2021. En estos alineamientos locales –admiten en Juntos por el Cambio– tendrán fuerte incidencia los referentes nacionales.

De Loredo apuesta a que los intendentes radicales traccionen al partido tras su candidatura, mientras que Juez cree que “cerrando” con el radicalismo orgánico en manos de Marcos Carasso –tropa de Mario Negri–, la cancha se equilibra.

 
Ayer, De Loredo y Juez almorzaron juntos y volvieron a prometerse que no habrá ruptura y que quien tenga más chances será el candidato a gobernador. Pero si hay dudas, habrá un “mecanismo de selección”, eufemismo de moda en Juntos por el Cambio para referirse a la interna.

Aunque De Loredo no lo dice, cerca de él hay malestar con Juez porque “comenzó a dialogar anticipadamente con la UCR ‘formal’”, como llaman los de Evolución a las autoridades electas tras la interna de marzo del año pasado. “La lapicera no tiene votos”, ironizan.

 
DIFERENCIAS EN LA LETRA CHICA
Las diferencias respecto de una primaria abierta no obligatoria son muchas: para el juecismo, la interna de Juntos debería ser el tercer domingo posterior a la publicación del decreto a través del cual Schiaretti convocará a elecciones provinciales.

En cambio, en el reglamento que propone De Loredo la elección interna se dilata hasta el cuarto domingo tras la oficialización de la fecha de los comicios provinciales.

Juez pretende que las listas se presenten a los siete días posteriores a la oficialización del anuncio; mientras que para el esquema De Loredo hasta ese mismo día –el séptimo tras el decreto de convocatoria– debe realizarse una serie de encuestas en toda la provincia, contratada por la coalición. Tras conocer estos números, sería el cierre de listas, el décimo día desde el llamado a elecciones.

Hay una diferencia nada sutil: De Loredo impulsa que junto al reglamento se conforme la alianza: ”No puede haber uno sin la otra”, dice el radical. Juez, en cambio, puso sobre la mesa sólo el borrador del reglamento, el “corsé” para que nadie se escape de la coalición.

Para el PRO, donde hay malestar con los radicales por haber colado su interna en la coalición, la prioridad es el reglamento, con el particular propósito de ordenar el cada vez más conflictivo interior provincial, donde la disputa vecinal puede poner en jaque a la estrategia provincial de unidad.

Los amarillos, tras la revaluación de sus acciones por el triunfo de Marcos Juárez, esperan más y mejores lugares en las listas de la interna; y hasta se animan a buscar la vicegobernación de Luis Juez.

Ambos borradores contemplan elegir fórmula a gobernador, legisladores por la lista sábana y legisladores uninominales y vocales del Tribunal de Cuentas. En caso que las elecciones municipales vayan pegadas, se suman intendente, viceintendente, concejales y tribunos de Cuentas; con un reparto por sistema D’Hont para las sábanas entre aquellas listas que superen el 25 por ciento de los votos, y un todo o nada para fórmulas y uninominales departamentales.

Quienes conducen el proceso de institucionalización de la coalición en Córdoba advierten que los movimientos internos de distintas intensidades se repetirán hasta marzo, cuando, especulan, Schiaretti develaría el turno electoral. Aunque el análisis es pura especulación, contempla un nuevo problema para el radicalismo: esa fecha coincide con la finalización del mandato de Carasso frente al partido, lo que podría derivar en una nueva interna.

SE COLÓ LA INTERNA RADICAL
En los próximos días, la interna del centenario partido aumentará su voltaje, colándose por las hendijas de Juntos por el Cambio.

De Loredo –quien se considera el “mejor candidato” para enfrentar el peronismo– prepara un acto para el próximo sábado 1 de octubre en el Comedor Universitario, en lo que se anticipa como un lanzamiento.

Allí estará la jefatura nacional de Evolución, con Martín Lousteau a la cabeza. Pero también se espera la asistencia de Juan Negri, quien considera que la confluencia entre él y De Loredo es “un proceso natural” dentro del radicalismo.

Ese acuerdo deja flotando una pregunta recurrente en el radicalismo cordobés: ”¿Qué hará Mario?”, socio en la mayoría del partido, jefe legislativo del radicalismo nacional y padre del concejal. En las próximas horas, dos radicales jefes de bloques se reunirán.

Y luego: ¿Qué dirigentes del PRO irán al Comedor? En el club Hindú, donde Juez congregó a su tropa, estuvieron Laura Rodríguez Machado y Héctor Baldassi.

“Todos los socios de Juntos por el Cambio fueron invitados, inclusive Juez. Luis sabe que Rodrigo tiene los votos del radicalismo”, dicen cerca del jefe de Evolución, quien reiteró que se respetará el acuerdo “el más competitivo será candidato”, una propuesta que no excluye la interna.

Fuente: La Voz del Interior, sobre una nota de Juan Manuel González

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