Ni Schiaretti sabe cuando se va a votar en Córdoba, dicen en JxC

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La confirmación de Martín Llaryora como candidato de Hacemos por Córdoba para retener la gobernación, virtual campana de largada para las campañas preelectorales, alineó a los socios de Juntos por el Cambio (JxC) detrás de un mismo reclamo: la definición del cronograma para los comicios en que se renovarán autoridades para la provincia y para la ciudad de Córdoba, principal distritito mediterráneo. Sospechas sobre el manejo secreto y arbitrario, ajustado a conveniencias estrictamente propias del gobernador Juan Schiaretti, han ensamblado las distintas expresiones vertidas desde el pasado lunes por la tarde. Sin embargo, como en otros temas medulares, las coincidencias en la entente opositora no superan la superficie formal. En profundidad, cada partido y cada una de sus líneas internas, presenta interpretaciones propias sobre cuáles serían las fechas más oportunas para sus chances de triunfo.

Mientras parte de los aliados, en particular el sector referenciado en Luis Juez, que se presenta como favorito para la futura contienda, puede beneficiarse con una rápida definición, quienes guardan mayor cautela advierten que no deben entrar en una vorágine que solo favorecería al oficialismo, siempre dotado de recursos para explotar su posición dominante. Tales discrepancias replican, a trazo grueso, las diferencias que hasta aquí han impedido la conformación formal de la alianza para los comicios de 2023 y el correspondiente reglamento que contendrá los mecanismos de selección de candidaturas para los distintos circuitos en disputa.

“Schiaretti perjudica a la democracia queriendo sacar mayor ventaja. No es la primera vez que cambia o intenta cambiar las reglas de juego antes de una elección, donde hace primar su beneficio partidario por sobre el orden institucional". El texto corresponde a un comunicado emitido tras un plenario provincial de la UCR Córdoba, realizado el pasado lunes, minutos después del acto de presentación oficial de Llaryora como candidato oficialista. Las sospechas sobre un “muñequeo” de las fechas quedan claramente expuestas y también la demanda opositora: "Exigimos reglas claras, sin artimañas de la vieja política, como es saber fehacientemente, cual es la fecha de la elección”.

“Especulan según su conveniencia. Esperan ver si Martín mide y cuánto. No es que tengamos una fecha preferida. Queremos saber con tiempo cuándo serán las elecciones para ajustar la estrategia. Obviamente, eso también incide en la definición del armado interno, porque permite tomar definiciones sabiendo cuándo son las elecciones”, amplían fuentes cercanas a la conducción partidaria rojiblanca.

 

 
En el macrismo cordobés presumen que la intención de HxC no es adelantar las elecciones. Antes bien, creen que el prematuro lanzamiento del actual intendente de la capital es una admisión, siquiera indirecta, de la preocupación que reina en el Panal. “Si tuviesen fecha, ya la sabríamos”, deducen.

“Están pendientes de lo que hagamos nosotros y de quién será el candidato. También de cómo lleguen ellos y de lo que pase a nivel nacional, donde cada vez más gobernadores presionan para adelantar fechas, porque no les sobra nada. Vienen de varios golpes en las últimas semanas. Necesitan recuperarse y presentar obras. Necesitan que Martín recorra la provincia y sea más conocido”, razona una voz que camina la ciudad para teñirla de amarillo.

De todos modos, admiten que tal indefinición puede impactar en un escenario interno donde, aún favoritos, sobran ansiedades y faltan precisiones. “Muchos esperan alguna certeza electoral porque gran parte de lo reglamentario tiene que ver con la fecha. Nadie quiere apurar candidaturas ante un calendario que no te devuelve precisiones”, analiza otra voz capitalina.

 

En la Coalición Cívica barruntan que el schiarettismo adelantará los comicios, atendiendo a un escenario político de paridad. Para ello, remarcan, deberían modificar nuevamente la ley electoral, como ya hicieran cuatro años atrás. Tal adelantamiento, infieren, podría beneficiar a Juez, que hoy parece mejor instalado, tanto en sus chances como en su intención de ser proclamado sin necesidad de compulsas internas.

 

El senador prefiere mantener una mesura lindante con la ambigüedad, en una postura que de a poco también consolida su socio y (aún) potencial rival en una futura interna, el diputado radical Rodrigo de Loredo. "No sabemos nada. Están viendo si logran quebrar a la oposición, si logran tener algún aliado importante de alguno de los partidos de la coalición. Van a convocar lo más rápido que puedan a la elección, por eso el apresuramiento de lanzar la campaña de Llaryora", denuncia el líder del Frente Cívico.

"Creen también que el tema económico se puede complicar enormemente en Argentina y votar en un momento de situación delicada los puede perjudicar, pero es una vergüenza que manejen con semejante secretismo algo que debe ser público", sentencia.

Fuente: Letra P, sobre una nota de Luis ZEGARRA

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