Argentina en crisis: por qué el dólar no es tan buen negocio y en qué conviene poner la plata

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En los últimos 12 meses, se pagaron de intereses de letras y pases la friolera de $5,1 billones de pesos. Un año atrás, el stock de pases y letras ascendía a $4,7 billones; en la actualidad, suma $11,6 billones. El nivel de pasivos del Banco Central es una verdadera catástrofe. 

Si miramos la base monetaria, un año atrás se ubicaba en $3,5 billones, mientras que en la actualidad suma $5,4 billones. Subió el 54%, cuando la inflación de los últimos 12 meses la estimamos en el 104,6%. Claramente, el Gobierno deja poco dinero en la calle y utiliza la menor cantidad de moneda como un ancla de los precios. El dólar oficial, en tanto, se elevó en 12 meses el 88,3% y también es utilizado como un ancla antinflacionaria.

¿Qué pasaría si el Gobierno desanclara la base monetaria y el tipo de cambio oficial? Es decir, si dejara de “pisar” estas variables.

Claramente, la inflación se dispararía a niveles inquietantes. Una proyección a futuro nos daría a 12 meses una base monetaria y pasivos remunerados que podrían ascender a $32 billones. Y si las reservas no logran superar los u$s32.000 millones, el dólar de equilibrio podría ubicarse en $1.000. La inflación superaría el 120% anual.

Dólares: el Gobierno patea la pelota y sufren las reservas

El Gobierno no para de patear la pelota para adelante: está trabajando con dólares alternativos para la exportación e importación y ya no sabe qué hacer para maquillar las cuentas públicas.

Desde que asumió, Sergio Massa buscó una nueva forma de financiar el stock de reservas, que es postergando los pagos de importaciones. Al mes de febrero de 2023, la balanza comercial medida por las exportaciones e importaciones que registra el INDEC nos deja un resultado positivo de u$s5.547 millones en los últimos 12 meses.

El mercado cambiario del Banco Central nos muestra que la diferencia entre lo efectivamente pagado por las importaciones y lo cobrado por las exportaciones nos deja un saldo de u$s20.796 millones en los últimos 12 meses. Esto implica que el Banco Central postergó pagos por u$s15.249 millones. En buen romance, significa que si hubiera realizado esos pagos, las reservas brutas hoy serían inferiores a los u$s30.000 millones.

Este comportamiento de financiar las reservas postergando pagos de las importaciones comenzó en mayo de 2021, pero el abuso de este recurso fue a partir de setiembre de 2022, cuando nos comenzamos a financiar a un ritmo de u$s15.000 millones tomando los últimos 12 meses.

La estrategia es clara, no hay financiamiento externo e interno de ningún tipo, estamos siendo financiados por la postergación de importaciones y los bonos en dólares de los jubilados. Las narrativas de los tangos del 30 no eran tan pesimistas como el financiamiento de nuestras cuentas fiscales y activos del Banco Central.

Sequía histórica y menos dólares del campo

Este escenario económico se agudiza por la sequía, que trae consigo un faltante de mercadería para exportar muy importante. La cosecha de soja 2023 podría ubicarse en torno de los 22 millones de toneladas, y restarían vender cerca de 4 millones de toneladas de la campaña vieja. Quien diga que hay más, que lo pruebe en el mercado.

El complejo de fábricas para hacer harina y aceite de soja tiene una capacidad instalada de 80 millones de toneladas. ¿Con la cosecha 2023 las empresas tendrán capacidad ociosa? ¿Alguien sabe que harán en el segundo semestre? La situación será cítrica y no descartamos problemas crecientes.

El maíz tiene un mejor escenario, creemos que hay sin precio 36,5 millones de toneladas. Aquí, el problema es cuánto dejará exportar el Estado, ya que es un insumo vital para el consumo interno. Algo parecido sucede con el trigo: hay 7 millones de toneladas sin precio, pero no sabemos cuánto se dejará exportar.

En definitiva, no hay reservas y, después de 3 años de sequía, el campo no hará el aporte de dólares necesarios para que la industria consiga sus insumos.

El sector que aporta el 70% de los dólares para que el país funcione es el campo. Sin esos dólares, la actividad va a caer inexorablemente. Los datos del Estimador Mensual de Actividad Económica (PBI mensual) nos muestran un arrastre de -3,5% para los próximos meses.

¿Qué hacer con la plata en los próximos meses?

Todo hace suponer que Argentina seguirá con una alta inflación, por lo que sería conveniente no tener pesos y comprar activos.

Una formula mucho mejor sería deber pesos (los bancos prestan dinero a tasas negativas versus la inflación futura) y comprar cosas.

Si te sigue sobrando dinero, y no sabes qué hacer, comprá dólares, aunque solo en porciones pequeñas. Si el próximo Gobierno puede domar a la crisis, la brecha ya no será del 90% y vas a perder capacidad de compra.

Todo esto quiere decir que el dólar mayorista subirá muchísimo. Por eso, tener bienes es la mejor opción. A pesar de que la suba del dólar blue pueda ser atractiva, "no hay que comerse el amague": tal vez con acciones, bienes de cambio o propiedades se puede ganar mucho más.

Fuente: Iprofesional

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