Diana Mondini: "No habrá reactivación rápida"

POLÍTICA 04/11/2023 Agencia de Noticias del Interior Agencia de Noticias del Interior
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Diana Mondino, de La Libertad Avanza, acaba de ser elegida como diputada por Caba. Oriunda de Córdoba, conoce a fondo la idiosincrasia de la provincia y asegura que los cordobeses los votaron porque entienden que las propuestas de Javier Milei porque “son buenas, claras y fáciles de entender”.

En Voz y Voto, aseguró que, en el corto plazo, no esperan que la economía resurja rápido (”Porque si después no pasa...”) pero prometió que, de ganar, irán a un recorte de impuestos y gastos del Estado que ayudaría a la reactivación.

–¿Qué significa Córdoba para Javier Milei y La Libertad Avanza? El candidato a presidente no ha venido a la provincia y Córdoba no aparece en su discurso.

–Los cordobeses son inteligentes y se dan cuenta que las propuestas son buenas, claras y muy fáciles de entender, y que con el tiempo va a tener un muy buen resultado. Creo que no hace falta ir uno por uno a todos lados. Ojalá se pudiera. A mí me encantaría que pudiera ir. Pero no conozco el resto de su agenda.

–Macri tomó un protagonismo grande en la campaña y en Córdoba tiene una historia. Y también un pasado con un gobierno fallido ¿Cuánto le puede aportar o cuánto le puede restar a Milei?

 
–Lo que tenemos que ver es cuál es la circunstancia que ahora: estamos ante un balotaje, en el que la gente tiene que elegir una cosa o la otra. Ahora se está viendo, por un lado, los apoyos explícitos que tiene La Libertad Avanza; y por el otro, cuáles son los problemas que tenés en frente y cuál es la principal situación que debés solucionar. Macri, y muchos otros, muchos otros... saben que no podemos darle a un Massa la suma del poder público, porque tendría el Poder Ejecutivo, va a tener una participación en el Legislativo, y sabemos que con el Judicial a veces tiene un poquito más de influencia de la que sería deseable... Hay mucha gente que está tratando de impedir que eso ocurra. Macri a la cabeza de la fuerza que representa; y Patricia Bullrich, que es la presidenta del PRO. Ellos están tratando de mostrar cuál sería el peligro de que tanto poder quede centralizado en una sola persona. Encima, esa sola persona es Massa.

–¿Cuál es la idea sobre la Coparticipación y los fondos discrecionales que se envían a las provincias? ¿Milei quiere recortarlos? ¿Quiere una nueva ley? Las provincias temen ser perjudicadas

–No, no. Hay dos escenarios: el de ahora, con mucha inflación; y cuando no haya inflación. Todos sabemos que la Ley de Coparticipación tiene defectos, que posiblemente haya una posible mejor ley algún día y que tendrá que pasar por el Congreso. Nuestra Constitución decía, en 1994, que había que cambiarla en un año... y estamos esperando. Hay un mandato de modificarlo. Ahora bien, cuando no haya inflación, cuando haya igualdad ante la ley, cuando todas las provincias puedan trabajar y haya un verdadero federalismo, las provincias no van a estar sometidas a la discrecionalidad que tienen hoy por parte del Gobierno. Que cada uno tenga lo suyo lo quieren convertir en algo malo, como que Milei les quitaría algo a alguien, eso que en realidad es Massa diciendo “a vos sí, a vos no”. Con Milei, cada provincia tendría, ojalá con una mejor ley pero mientras esté ésta, lo que cada una vaya recibiendo. Resulta que tenemos que darnos cuenta que la discrecionalidad de estos “adelantos transitorios” es algo que no es deseable. Y siempre va a haber un poquito de discrecionalidad, por ejemplo si hay un terremoto, o una inundación.

–¿La idea es terminar con esa discrecionalidad?

–La idea es que todos los fondos vayan a donde corresponde. Hoy sirven para extorsión, no nos engañemos. Repito: no dejemos que se convierta en una crítica algo que debería ser extremadamente positivo para las provincias. Si tuviéramos verdadero federalismo, esta conversación no podría existir. Nosotros tenemos que tender hacia eso lo más rápido posible.

LA LIBERTAD AVANZA Y LA CAJA
–¿Qué pasaría con la Caja de Jubilaciones? En el caso de Córdoba, tiene un déficit enorme y necesita transferencias de la Nación. ¿Instarán a la provincia a que modifique ese equilibrio, que baje la dependencia de la Nación?

–No mañana, no pasado... tiene que ocurrir eso: que cada provincia esté en función de sus recursos. Pero eso no es ahora, de ninguna manera. Y la Nación o las provincias, no importa quién, tienen que cumplir con sus deudas. Tenés que ir hacia atrás todo el tiempo que haga falta hasta que se llegue a la conclusión de quién tiene que pagar qué y a quién. Y que quede en un equilibrio razonable. Eso con todas las provincias, no solo con Córdoba. Porque en un caso es la Caja y en otro, una obra pública. Se tienen que cumplir las responsabilidades. Eso es para solucionar el pasado. Mientras, lo que se va necesitando es que cada provincia vaya logrando su equilibrio. Por un instante, imaginemos que no hay inflación... que no va a ser mañana. En ese momento, vas a tener que tener todo estructurado. Pero ahora, lo que no tenemos que hacer es mezclar dos momentos de tiempo muy diferentes. Hoy tenés una inflación descontrolada, tenemos un montón de problemas y no podemos plantear cómo sería el sistema jubilatorio óptimo. Porque es imposible de calcular. Siempre vas corriendo de atrás. Pero, a medida que se logre bajar la inflación, que ojalá sea rápido, ahí sí tenemos que hablar de estos temas que son estructurales.

–Hablan de ir a un equilibrio fiscal rápido. ¿Qué tipo de recortes imaginan en el corto plazo que no afecten a los que menos tienen?

–De dos tipos. A pesar de lo extraño, simultáneamente hay que recortar los impuestos. Porque el sector privado está asfixiado. Vos necesitás que las empresas puedan trabajar, y que el jardinero, el piletero o la señora que limpia deje de pagar el 50% de impuestos en cualquier cosa que compra. Eso le da aire a las empresas. Y sí, le quita recursos al Estado... si se queda quieto. Si le das aires a la economía, va a empezar a producir más y mejor; y eso te va a permitir que otras cosas bonitas pasen en el tiempo. ¿Qué gastos bajás? Todos aquellos que no correspondan a la función del Estado. Hoy tenés varias cosas que, tal vez en sí mismas, ninguna sea muy relevante, pero cuando las sumás a todas es mucho. Lo que se llama el “gasto de la política”, que son la cantidad de ministerios, secretarías, organizaciones que tienen 4 o 5 la misma función. A todo eso hay que sacarlo. Estamos pensando en una desregulación muy importante de muchísimas actividades, en las que se pierde mucho tiempo en pedir el permiso, en autorizaciones. Todo eso se arregla. Esa es otra cosa que le daría aire a las empresas. Y si tenés empresas más sanas que hoy, mucho más sanas, y vas bajando gastos que no corresponde que los haga el Estado, entonces vas equilibrando la economía. Y creo yo, bastante rápido, bastante. Porque si las Pyme argentinas han resistido hasta acá, y ahora le sacás la mochila de piedras que llevan encima, como mínimo van a estar igual pero lo más probable es que estén mucho mejor. Eso genera un nivel de actividad que te da un nivel de recaudación impositiva más grande. En dos, tres meses eso se te acomoda.

–La cuenta del recorte del gasto se ha ensayado muchas veces, donde el gasto social, que es más de la mitad, es intocable. Al lado de eso, el gasto de la política es muy pequeño. ¿Es tan fácil? ¿Se van a recortar, por ejemplo, los subsidios?

–Te lo pongo en estos términos: si crees que no se puede bajar nada del gasto, y ya sabemos que subir impuestos es muy difícil, ¿qué pasa? ¿Vas a seguir imprimiendo dinero?

–Digo que no cierra la cuenta, o que hay algo que no se dice sobre dónde se va a recortar. Massa tampoco lo explicita.

–Lo de Massa queriendo llegar al equilibrio fiscal... El último plan “platita” son 5 billones de pesos. ¡Un cinco seguido de 12 ceros! ¿Qué sería lo que se puede recortar? Y si no bajás el gasto ¿cuál es la opción? ¿Vas a seguir imprimiendo dinero? ¿Emitiendo deuda? Estaríamos cada vez con más problemas y con más inflación. Reducir el gasto va a ser difícil, nadie dijo que será fácil. Todo señor que está cobrando algo del Gobierno, porque le llevó un botellita de agua, porque tuvo un plan... Esta semana un fiscal hizo averiguación de los planes y encontró que 160 mil personas que cobraban se habían ido de vacaciones, algunos en cruceros. No me digan que esos gastos no se pueden reducir.

–Son 160 mil sobre 1,2 millón de beneficiarios.

–Pero si en cada caso decimos que eso no suma... Lo que tenés que hacer es bajar entre 2 y 3 por ciento del gasto. Porque si no, no hay ninguna otra posibilidad. Ninguna cosa en sí misma hay que hacer desaparecer. Pero muchas cosas, hechas con cierta ineficiencia, entre todas suman. Porque mientras no se logre reducir el gasto... va a llevar tiempo para que la economía pueda resurgir. Me encantaría, pero no apostamos a eso, no apostamos a que la economía resurja rápido porque, si después no pasa... Digámoslo al revés: bienvenido que la economía resurja rápido. Pero si no reducimos los gastos rápidos, no tenés forma de pagarlos y estamos con una inercia inflacionaria escandalosa, que va a continuar porque lo que ya está emitido. Si no hacés eso, no tenés muchas otras opciones. Vos decís que eso va a ser doloroso... ¡y claro! Hay señores que están cobrando por no hacer cosas. A esos señores no se les va a pagar más. Es fácil: si en una municipalidad del Gran Buenos Aires, el intendente podía tener un montón de dinero en otro lado, quiere decir que esa obra pública, o no se hizo o se pagó de más. De esas cosas vas a tener un montón. Y si queda claro cuáles son las responsabilidad de las provincias, y el Estado no se mete, no les saca, y pueden respirar tranquilas... Ojo, porque cada vez que el Estado les daba, o les quitaba, alguien se quedaba con un pedacito. Nadie dice que eso es de ahora, pero hay que hacerlo.

MONDINO Y SCHIARETTI
–¿Esperan que Schiaretti se mantenga neutral, que lo apoye a Massa? ¿Qué están viendo?

–Los votos son de las personas, no de los gobiernos. Por buenos que sean. La gente tiene su libre albedrío. Y, en todo caso, a esa pregunta hacérsela a él.

EL “MERCADO” DE ÓRGANOS
Consultada por sus declaraciones sobre Diana Mondino (había dicho: “El mercado de órganos es fantástico, pero todo el mundo cree que te van a agarrar en la calle y cortar en pedacitos para sacarte un riñón. Mercado quiere decir transacción. Por ejemplo, una persona que no conozco me puede donar a mí y hacer una cadena de favores”, explicó), pidió no tocar el tema, dijo que había sido “una operación” y afirmó que no “está en la agenda de campaña”.

Fuente: La Voz, sobre una nota de Federico Giammaría

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