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El Gobierno demora la respuesta sobre los cambios a la Ley Ómnibus y tensa la relación con la oposición dialoguista

POLÍTICA Federico Millenaar
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“Seguimos esperando”. Los diputados de la oposición dialoguista estuvieron gran parte del día de ayer en estado de alerta, aguardando una respuesta del Gobierno. El lunes y el martes se sucedieron las reuniones para proponer cambios a la Ley Ómnibus y los representantes del oficialismo se comprometieron a volver con una respuesta este miércoles. Pero nunca llegó. Ahora dicen que será hoy por la mañana y ya casi no queda margen para sesionar el sábado como pretenden en la Casa Rosada.

 
La primera reunión de la tarde con Martín Menem la protagonizaron Miguel Ángel Pichetto, Emilio Monzó, Juan Manuel López y Carlos Gutiérrez, del bloque Hacemos Coalición Federal, y Carlos Fernández y Agustín Domingo de Innovación Federal.

La oposición dialoguista discutió con el presidente de la Cámara estrictamente sobre el procedimiento parlamentario para que la sesión de la mega ley no termine sumida en el caos. En concreto, pidieron que el oficialismo no se apure a sesionar este sábado y confeccione un dictamen bien trabajado porque eso permitirá ordenar la sesión (que promete ser maratónica). Creen que lo más lógico sería posponer el dictamen para el martes de la semana que viene y apuntar a sesionar entre jueves y viernes.

 
Ante la falta de respuestas del oficialismo, tanto el bloque de Miguel Ángel Pichetto (Hacemos Coalición Federal) como el radicalismo trabajan en la redacción de dictámenes propios para avanzar en caso de que el Poder Ejecutivo rechace todas sus propuestas. Según explicaron a Infobae, no existen diferencias insalvables entre ambos espacios por lo que es probable que terminen unificando un texto común. “El dictamen pasó a ser algo muy importante”, explicó un hombre de HCF con mucha experiencia parlamentaria.

Esta situación plantea un escenario con tres dictámenes. Uno de los libertarios y el PRO que respete los lineamientos del proyecto original; otro del resto de la oposición dialoguista (UCR, HCF e Innovación Federal), con importantes modificaciones; y finalmente uno de rechazo, impulsado por Unión por la Patria y la Izquierda.

 
“Tener dos dictámenes aunque sea va a servir para ordenar la votación en particular porque los proyectos van a tener un 80% de coincidencias, y eso se va a poder votar de forma más ágil”, detallaron a Infobae.

La oposición dialoguista rechaza la eliminación de la fórmula jubilatoria (el Gobierno pretende dar aumentos por decreto), el aumento de las retenciones a las economías regionales y a las exportaciones industriales, la delegación de facultades, tratar todas las privatizaciones en un único paquete, que el Gobierno pueda tomar deuda sin límites sin pasar por el Congreso, e incluir la ratificación del mega DNU en la ley.

Según señalaron fuentes del Poder Ejecutivo, hay voluntad de negociar siempre y cuando “se respete el espíritu del proyecto”.

 
Respecto a las jubilaciones, probablemente el tema más sensible para la oposición, el PRO propuso actualizarlas todos los meses en base al IPC (Índice de precios del consumidor). Esto le permitiría al gobierno lograr cierto ahorro fiscal, ya que la actualización llegaría siempre con un mes de atraso, al mismo tiempo que evitaría que se licuen completamente los ingresos de los jubilados.

El Gobierno apunta a dar aumentos por decreto que no estén atados a ninguna fórmula automática, aunque esbozaron la posibilidad de incluir el compromiso de “proteger el poder adquisitivo” de los jubilados que menos ganan.

Tanto radicales como diputados del PRO sospechan que esto podría tener un efecto negativo sobre la “pirámide” previsional, ya que se “achataría” la diferencia entre los que menos ganan y los que cobran haberes más altos. “Si le das aumentos solo a los que cobran la mínima terminás perjudicando a los que más aportaron al sistema, sería injusto y no lo vamos a votar”, dijo un referente económico del PRO.

Durante la tarde  de ayer, el radicalismo y el PRO tuvieron reuniones de bloque para analizar los pasos a seguir. Ante la consulta de Infobae, desde el partido amarillo reconocieron que las condiciones no están dadas para avanzar con el dictamen esta semana.

“Hay muchas cosas con las que no estamos de acuerdo y pedimos sacarlas, como la reforma electoral o la reforma del Código Civil. Tampoco hay un criterio coherente sobre las retenciones. Todo se encamina para una derrota si seguimos así”, se lamentó uno de los participantes de la reunión.

 
Sin embargo, reconocieron que no están trabajando en un dictamen separado junto a la UCR, HCF e IF. “Apostamos a que el Gobierno cambie de posición, que acepte los cambios que le pedimos y a que haya un dictamen de mayoría consensuado”, sintetizaron.

Casi en simultáneo, los radicales también tuvieron su cónclave. Allí resolvieron que darán quórum ante una eventual sesión y se inclinan -por estas horas- a ir con un dictamen propio junto con HCF e Innovación Federal.

Por el lado libertario, ya bien entrada la tarde hubo otro encuentro de alto perfil. Martín Menem recibió a Santiago Caputo, el principal estratega de La Libertad Avanza, en el más absoluto hermetismo.

Desde el entorno de Menem explicaron que la respuesta a la oposición posiblemente llegará mañana y adelantaron que siguen trabajando “en mejorar el proyecto” para sesionar lo antes posible. De forma casi críptica, no adelantaron si rechazarán los planteos opositores, pero tampoco confirmaron si aceptarán cambios sustanciales.

 

 

* Para www.infobae.com

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