Últimas noticias

La reflexión desde el alma de Débora D’Amato luego de lo que vivió con sus hijas en vacaciones

ESPECTÁCULO G24N G24N
images (1)

Más allá de los mandatos, Débora D’Amato cumplió su sueño de ser madre, ¡y por duplicado! Hay un reloj biológico que a una determinada edad hace sonar más fuerte el tictac, pero la periodista, que cuando dio estos pasos, no estaba en pareja, hoy disfruta de la compañía y el amor de Lola (5) y Charo, de un año y dos meses. 
Pero claro, para una familia, y sobre todo para una madre soltera, no es sencillo el día a día, porque hay que trabajar, hay que ir de acá para allá, y muchas veces llegan los colapsos. Les pasa a todos, incluidos a los famosos, sí.Las vacaciones en Córdoba, salir sola en auto con dos criaturas tan chiquitas, que durante el viaje sabes que te van a pedir cosas, van a reclamar, la llevó a una profunda reflexión. “Fui mamá de Lola a mis 45.Tuve a Charo a los 50. Rompí muchos de mis prejuicios después de años de tratamientos y de analizar un abanico inmenso de dudas”, comenzó.

 
“Que mi mamá me tuviera a sus 40, me ayudó a pensar. Ella sin tratamientos de fertilidad asistida y con una familia tradicional. Yo, como pude”, dijo y agregó: “Con Lola nunca colapsé. Con Charo en el equipo, suelo colapsar. Lola, con 5 años me ayuda a bajar a tierra más de una vez. Una gran integrante de este equipo maravilloso que formamos entre las tres”.

Luego, se enfocó en el viaje mencionado, y comentó: “No íbamos a irnos de vacaciones. No estaba en mis planes. Pasaron cosas y la opción era saliendo a la ruta y manejando casi 800 kilómetros. Inicialmente dije: ‘Ni loca’. Busqué opciones pero la oportunidad fue tan a último momento que mi entorno tenía plan resuelto imposible de cambiar”.

“Hablé con Lola. Le expliqué que era un viaje largo y que necesitaría de ella para que no sea denso. Me dijo: ‘Te prometo ma’. Tanto de ida como de vuelta, jamás me preguntó: ¿Cuánto falta? o ¿Cuándo llegamos? A la ida resolví viajar de noche para que ellas duerman y no les sea tan pesado. En el camino vomité yo (aún desconozco por qué pero quizás hayan sido nervios), Lola también pero mareada cuando subíamos rumbo a las cabañas. Charo, un 10. Se hizo encima y salió por todos lados pero paramos prudentemente en la ruta, limpiamos y seguimos viaje”, remarcó.

 Débora D'Amato y su posteo
Pero no terminó ahí: “Pasaron un montón de cosas. Incluso tuvimos contratiempos. Todos resueltos sin problemas. No colapsamos jamás. A la vuelta, subimos al auto de día pues una tormenta que prometía lluvia las 24 horas hizo que tome la decisión de animarme a subirlas de día. Dudé pero me mentalicé en que podíamos parar muchas veces y que sería más largo que la ida o que lo común. No fue así. Lola durmió mucho y Charo estuvo despierta gran parte del viaje. Jamás lloró. Música, ruidos y charlas que la hacían reír. Solo paramos por nafta y por pis una sola vez”.

“Tanto a la ida como a la vuelta la solución fue heladerita con hielo y congelantes para bebida, frutas y cositas ricas. Como no había quien me cebe llené el termo con agua caliente para tenerlo listo para el mate individual. En la parada por nafta y por pis, recargué en bendito mate individual. Pudimos”, cerró Debo.

Fuente: Infobae

Te puede interesar
Lo más visto