Ahora la grieta del campo

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La foto de la Mesa de Enlace de Córdoba mostrándose en bloque y marcando sus diferencias con la conducción nacional ya no será posible. Las elecciones en la Sociedad Rural Argentina (SRA) y en Federación Agraria Argentina (FAA) cambiaron la configuración del mapa mediterráneo de la guerra gaucha y generaron fisuras en el otrora granítico separatismo cordobés.

Los comicios internos de ambas entidades afectaron a dos piezas claves del separatismo mediterráneo. Por un lado, a Alejandro Ferrero, el cabañero de raza Shorthorn que compitió por la presidencia de la SRA, pero perdió con Nicolás Pino y, para colmo, cayó en su tierra con su delfín ante la candidata del presidente reelecto, Albina Aulet. Por otro, al presidente de la filial de Córdoba de la FAA, Agustín Pizzichini, cuyo liderazgo se encuentra en discusión al interior de la entidad.

En el entorno de la conducción nacional de la Mesa de Enlace hace rato quieren desarticular el juego separatista del gremialismo cordobés. Cerca de Pino creen que Aulet jugará alineada a la conducción nacional, aunque allegados a la nueva directora son más cautos: “Siempre vamos a estar alineados a lo regional”, dejaron oír.

Aulet no es nueva en el gremialismo cordobés, desde hace siete años trabaja en el interior de la Sociedad Rural. Comenzó en 2018 en Movimiento Compromiso Federal, la lista que encabezó Pino. El desplazamiento de Ferrero modificó la estructura gremial cordobesa, aunque Albina deberá hacer equilibrio entre las decisiones que tome la entidad a nivel nacional y la dirección que tome el bloque cordobés.

La nueva directora por Córdoba mantiene una muy buena relación con el resto de los dirigentes y con su predecesor. “Somos todos amigos con los dirigentes, vamos alineados con el mismo pensamiento”, dijo.  En este sentido, destacó que tiene buena relación con la gestión del expresidente Daniel Pelegrina y que, además, fue parte de la fundación que tiene la Mesa de Enlace provincial, un espacio que logró que la dirigencia participe de la toma de decisiones en la distribución de los recursos para políticas públicas. Dicho organismo maneja recursos a través de los impuestos de los productores, alinea las posturas del gremialismo y la relación con el gobernador Juan Schiaretti.

En Federación Agraria, las cosas tampoco están en orden. Como su presidente, Pizzichini monopoliza la representación de FAA en Córdoba, aunque en el entorno de la entidad sostienen que la voz la deben tener los tres directores electos en el congreso anual: José Luis Careggio, Marisa Boschetti y Adrián Pelliza. En los próximos días habrá una reunión para definir este punto.

Al margen, en las otras dos entidades de la Mesa, el separatismo por ahora goza de buena salud. En Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) las internas se mantienen y el vicepresidente, Gabriel De Raedemaeker, atiende su juego. En Coninagro, pasa algo similar con el presidente del consejo provincial, Alejandro Buttiero.

Justamente, De Raedemaeker relativiza las fisuras en la provincia. “La mesa de Córdoba está muy afianzada”, señaló a este medio y aclaró que la salida de Ferrero de SRA es "solo un cambio de persona". Para el vicepresidente de CRA priorizar los lineamientos nacionales por sobre las demandas de los productores es cavarse su propia tumba. En este sentido, sostuvo que la dirigencia local va a mantener el rumbo.

 

El próximo reto de las entidades provinciales es discutir el aumento del inmobiliario rural. La conducción nacional de la Mesa de Enlace propone una oposición fuerte a un incremento elevado. Esta discusión será la muestra para testear el nivel de separatismo en sangre que aún pueda tener Córdoba..

 Fuente: Letra P, sobre una nota de Rodrigo BONAZZOLA

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