





En una jornada de alta tensión en el Senado, que terminó con el fracaso del gobierno nacional en la sesión por los pliegos del juez Ariel Lijo y el catedrático Ariel García Mansilla para la Corte Suprema de Justicia, Luis Juez enterró su relación con Mauricio Macri y es una incógnita si se mantendrá en el bloque Frente PRO de la cámara alta, que presidió hasta hace unos meses.


El senador cordobés no se privó de nada y jugó como el principal defensor de Javier Milei y de la gobernabilidad en medio del cimbronazo de los acuerdos en el panlibertarismo tras la presentación de listas para las elecciones legislativas de la Ciudad de Buenos Aires. En duras declaraciones periodísticas desde su despacho en el Senado, el líder del Frente Cívico acusó a Macri de hacerle el juego al kirchnerismo al “ordenar” a los senadores del PRO que bajen a dar quórum en la sesión solicitada por Unión por la Patria para voltear los pliegos de los jueces impulsados por Milei.
Dijo que el expresidente “empezó a transitar un peligroso camino que puede dejar al país otra vez en manos de los tipos más peligrosos de la Argentina”, en relación al PJ/kirchnerismo, y aseguró que el país está en un “camino de cornisa” institucional donde quien gana es la oposición dura. Según el senador, el rechazo del pliego de García Mansilla, ya designado y activo vía decreto del Ejecutivo en la Corte, traerá aparejado un conflicto de poderes entre la decisión presidencial y el voto de los senadores. Nada de esto parece ser prioritario para Milei, que ayer buscaba la foto con Trump en su casa de Florida y, según algunos, entre CABA y el viaje a EE.UU, se olvidó de los jueces y del poroteo.
Macri empezó a transitar un peligroso camino que puede dejar al país otra vez en manos de los tipos más peligrosos de la Argentina (Luis Juez)
Es obvio que Juez detectó la pérdida de representatividad en la política nacional y provincial del expresidente a partir de la irrupción de La Libertad Avanza y es obvio que sabía el tenor de lo que estaba declarando sobre el creador del PRO y su impacto en los ánimos de Milei y de su hermana Karina, la armadora electoral del libertario. No en vano admitió que con sus declaraciones se compró “un enemigo de por vida”. ¿Lo hizo para cancelar toda posibilidad de una acuerdo entre el PRO y LLA en Córdoba, que encumbre por ejemplo a Rodrigo de Loredo? ¿O para que los libertarios queden más anchos aún en Córdoba, con un PRO tan golpeado que hasta pueden tener una intendenta revocada?
Aunque se sabía que Juez no iba a dar quórum ayer -su posición siempre fue que el número lo garantiza quien pide la sesión- sorprendió a propios y ajenos la virulencia con que trató a Macri, con quien nunca tuvo buena relación. Entre sus muchos dichos, consideró que el exjefe de Estado quiso hacer gala de “masculinidad parlamentaria” mostrando juego en contra de Milei en el Senado, e insistió que la sesión fue una estrategia del kirchnerismo para darle un golpe al gobierno nacional y no una demostración de apego constitucional del bloque que conduce José Mayans.
Si en el entorno del exintendente de Cordoba siempre se dijo que el amarillo lo subestima, ahora parece que Juez aprovechó el viento a favor para exponerlo ante Milei, por ahora el dueño de las encuestas. Algunos hablan de una devolución de favores por la sesión donde el Senado expulsó al entrerriano Edgardo Kueider, el hombre de la valija millonaria sin declarar. En diciembre, Macri instó al bloque a no dar quorum para evitar que el senador, aliado de la Rosada, sea expulsado, en contra de la posición de Juez, entonces presidente de la bancada.
El viernes pasado, Juez fue uno de los ausentes en la charla que dio el expresidente en la Bolsa de Comercio, que claramente no tuvo la convocatoria de los años dorados de Macri, sellando una semana de reproches en relación a la “pelotudez” de CABA, donde la fragmentación del voto anti K puede darle el triunfo al candidato del kirchnerismo, Leandro Santoro. Ayer lo remarcó el senador por Córdoba: “la interna entre PRO y libertarios en las elecciones porteñas va a traer dolores de cabeza”, sostuvo.
No está claro si la acusación de Juez que vinculó a Macri con el kirchnerismo hizo mella en la promesa de Alejandra Vigo de dar quórum y luego votar en contra de los dos pliegos de los jueces, por falta de equilibrio de género y porque fueron designados, en medio del tratamiento parlamentario, por decreto. La senadora del PJ finalmente no dio quórum y bajó al recinto cuando el número ya estaba asegurado con senadores de Unión por la Patria más Martin Lousteau (UCR), el exlibertario formoseño Francisco Paoltroni, y los dos del PRO que obedecieron a Macri, Alfredo De Angeli, nuevo presidente, y la pampeana Victoria Huala. La porteña Guadalupe Tagliaferri, presidenta de la Comisión de Acuerdos, y candidata de Horacio Rodríguez Larreta en CABA, no dio quórum, aislando aún más la posición de Macri. Desde el entorno de Vigo explicaron que la dirigente recibió a un médico en su despacho porque estaba descompensada y que eso la había demorado. Lo cierto es que se evitó quedar “del lado del kirchnerismo” y eventualmente ser también señalada por Juez, contrincante natural de Martin Llaryora en la provincia de Córdoba, y su posición quedó ajustada a sus compañeros del bloque federal Provincias Unidas. Por lo pronto, en el Panal, cuya diplomacia con la Casa Rosada es muy cuidadosa y pragmática, aseguraron que la senadora tiene “autonomía” para decidir y negaron un llamado de Balcarce 50 para ajustar las clavijas del voto cordobesista.
CON INFORMACION DE DIARIO ALFIL, SOOBRE UNA NOTA DE BETTINA MARENGO.



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