Larreta dijo en Córdoba que si no hay PASO, es por que Schiaretti va a ir aliado al Kirchnerismo

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"Vamos a pelear para que no suspendan las PASO, pero si lo hacen es porque alguien que no pertenece al kirchnerismo le da los votos. A buen entendedor, pocas palabras, sobre todo aquí en Córdoba". Con esa mención, el final de la intervención de Horacio Rodríguez Larreta arrojó un balde de agua helada sobre el cónclave industrial cordobés que venía sosteniendo una prédica antigrieta a pedir de Juan Schiaretti, el anfitrión de la escena que reunió a más de 600 representantes de empresas y a algunas de las figuras políticas más relevantes del país.

El gobernador cordobés y el jefe de Gobierno porteño fueron dos de los invitados destacados que, junto al radical Facundo Manes, engalanaron el encuentro anual de la Unión Industrial de Córdoba (UIC) que, en medio de la hecatombe interna de Juntos por el Cambio (JxC) y los intentos de Schiaretti por proyectar su modelo de gestión a nivel nacional, se había convertido en una especie de oda continua al escape de los extremos que monopolizan la discusión política nacional. Una mirada que siempre se posicionó, vale la aclaración, desde una visión hipercrítica de la administración del Frente de Todos.

El gobernador cordobés y el jefe de Gobierno porteño fueron dos de los invitados destacados que, junto al radical Facundo Manes, engalanaron el encuentro anual de la Unión Industrial de Córdoba (UIC) que, en medio de la hecatombe interna de Juntos por el Cambio (JxC) y los intentos de Schiaretti por proyectar su modelo de gestión a nivel nacional, se había convertido en una especie de oda continua al escape de los extremos que monopolizan la discusión política nacional. Una mirada que siempre se posicionó, vale la aclaración, desde una visión hipercrítica de la administración del Frente de Todos.

Una de las presencias que más expectativas generaba a nivel nacional por sus críticas a Mauricio Macri y en Córdoba por su cercanía ideológica con el mandatario cordobés en su prédica antigrieta era la del neurocirujano, que forma parte de la bancada de la UCR en la Cámara de Diputados. “Con Schiaretti tengo una excelente relación, él está de acuerdo con que hay que salir por arriba. Si vos sos hincha de Talleres y yo de Belgrano, no hay medio, lo que nos puede unir es la selección Argentina. Con Schiaretti pensamos esto, que la salida no puede ser por ninguno de los dos polos”, dijo evitando esquivar el bulto a la hora de enfrentar la pregunta que su interlocutor, el periodista Daniel Alonso, le formuló durante su participación en el 14° Coloquio organizado por la UIC. Esquivó el otro, cuando la consulta intentó sondear si el diputado sentía más empatía por el cordobés o por Macri. Del expresidente, Manes no dijo nada.

Para ese momento, Schiaretti ya había defendido las virtudes de su modelo de gestión y había advertido sobre la necesidad de terminar con una Argentina en la que “todo es blanco o negro”. “El mundo es gris, con tonalidades a veces más blancas y a veces más oscuras. Nosotros no entramos en esa discusión que plantea que el Estado hace todo o el Estado desaparece”, dijo el cordobés y volvió a exponer su prédica de federalismo anti-AMBA, en la que destacó que en su provincia se respeta la división de poderes y “no hay nadie que persiga a nadie por lo que piensa o lo que hace. Impulsamos la pluralidad de pensamiento y no el pensamiento único porque, en Córdoba, el que piensa distinto es alguien que enriquece el funcionamiento de la sociedad. Podemos trabajar distinto, pero trabajamos juntos”, aseguró, aprovechando su doble localía como cordobés que se autopercibe hombre del industrialismo. Gran parte del auditorio asintió ante esa afirmación.

 


Para quitarle dramatismo a sus dichos contra Macri, Manes también echó mano a ideas de corte institucional. “No hay crecimiento económico sostenido del país sin instituciones fuertes y sin una independencia de poderes donde la Justicia actúe con libertad, sin operadores desde la política, y si no sanamos los servicios de inteligencia, que nos espían en vez de predecir lo que va a pasar, como hace la CIA o el Mossad”, aseguró en uno de los pasajes de su discurso en el que advirtió que si bien el kirchnerismo es “infinitamente peor”, las prácticas del propio espacio no pueden dejar de señalarse. “Como científico yo tomo lo que hizo bien el adversario y no tomo lo que hicimos mal nosotros”, afirmó, reafirmando sus dichos que detonaron la bronca cambiemista.

 

Rozando la chicana, se dirigió al público y lanzó la advertencia: “Yo sé que a ustedes les gusta uno de los dos polos, pero tenemos que salir por arriba, porque tenemos que pensar un país. Yo voy a luchar para ganarle al kirchnerismo, pero no quiero ganarle como en 2015, quiero ganarle y cambiar la Argentina. Para eso, hay que hacer algo parecido a lo que se hizo en el 83, convocar a los diferentes sectores que estén dispuestos a transformar el país. Si gana uno de los extremos de la grieta, no va a poder hacerlo”, aseguró, en una línea que volvió a chocar puños con Schiaretti.

Hasta el momento en que Rodríguez Larreta fue consultado por la unidad de JxC y la posibilidad de que las primarias sean suspendidas a través de alguna iniciativa que debería discutirse en el Congreso, el alcalde porteño venía pisteando como uno más de los presidenciables que piden terminar con las disputas entre extremos, lejos de sus últimas intervenciones en las que se había agitado plumaje de halcón. “Hay que tener mucho más coraje para sentarse a conversar con el que piensa distinto que para ponerse a tirar piedras desde uno de los extremos de la grieta. Eso no suma nada”, aseguró al afirmar que “el camino de la confrontación nos lleva de vuelta al fracaso”. “Lo importante es tener la convicción de que ese es el camino. No me pregunten si creo que se puede, la pregunta es cómo se hace”, afirmó.

 

Minutos más tarde, Larreta recordó que el schiarettismo se opone a la realización de las PASO, marcó que ni siquiera las aplica en su provincia y lo que parecía una luna de miel, se desintegró. A Luis Juez y Rodrigo de Loredo, presentes para la disertación del presidenciable amarillo, se les dibujó una sonrisa. En las mesas que colmaron el salón Avirl de la capital cordobesa, aplaudieron.

Fuente: Letra P, sobre una nota de César PUCHETA

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